
Una amiga que hace muy poco conozco, se enojó porque me reí de ella. De una situación que vivió y de la que fui testigo directo.
Valeria fue a casa una noche a tomar algo. Solo eso. A escondidas de su novio. Hacia la medianoche el novio la empieza a llamar al celu y ella desesperada. Ahi ya me empezó a causar gracia la situación. No lo puedo evitar.
Además cuando quiso salir en el auto, del cagazo que tenía encima, lo ahogó.
Y el flaco le enviaba mensajitos diciéndole que estaba en la puerta de la casa.
Y yo me moría... te juro.
A ella no le gustó el tema, claro.
Aprovechó para decirme a mi no me pasan esas cosas como esa porque no me pasa nada con nadie.
Que tengo miedo al compromiso.
Jua!
No será que ya pasé por esa etapa adolescente de estar escondiéndome de mi pareja!
Digo, si quiero ver a una amiga la veo. Listo.
Le terminé diciendo que me río porque soy un hijo de puta insensible.
Que es más fácil que embarcarse en una discusión estéril con alguien que a los 40 reedita las penurias de ser adolescente.

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