jueves, 6 de noviembre de 2008

In Love and lonely...


Una amiga que hace muy poco conozco, se enojó porque me reí de ella. De una situación que vivió y de la que fui testigo directo. 
Valeria fue a casa una noche a tomar algo. Solo eso. A escondidas de su novio. Hacia la medianoche el novio la empieza a llamar al celu y ella desesperada. Ahi ya me empezó a causar gracia la situación. No lo puedo evitar.
Además cuando quiso salir en el auto, del cagazo que tenía encima, lo ahogó.
Y el flaco le enviaba mensajitos diciéndole que estaba en la puerta de la casa.
Y yo me moría... te juro.
A ella no le gustó el tema, claro.
Aprovechó para decirme a mi no me pasan esas cosas como esa porque no me pasa nada con nadie.
Que tengo miedo al compromiso.
Jua!
No será que ya pasé por esa etapa adolescente de estar escondiéndome de mi pareja!
Digo, si quiero ver a una amiga la veo. Listo.
Le terminé diciendo que me río porque soy un hijo de puta insensible.
Que es más fácil que embarcarse en una discusión estéril con alguien que a los 40 reedita las penurias  de ser adolescente.


Razón nº 10877 para no volver a casarme.

En eventos multitudinarios de tus hijos, como  comuniones, cumpleaños y bautismos no tenés obligación alguna de confraternizar con amigos y parientes desconocidos.
No estás obligado a sacarlos a pasear si vienen de otra ciudad y no tenés porqué compartir programas sociales aburridísimos.
Mejor organizate una noche de trolas. Es más barato y más didáctico.

jueves, 30 de octubre de 2008

Razón Nº 3287 para no volver a casarme.


Existen momentos imprescindibles. 
En una mañana de sábado, transitar la casa, con remera pero sin calzoncillos, y comiendo una milanesa de pollo fría con la mano.  
Esas ocasiones, en que la felicidad es una noción sutil y acogedora son extrañas al matrimonio. 
A cambio, el matrimonio te ofrece desayunos con cara de orto y tostadas quemadas.
Va a ocurrir cuantas veces lo intentes, con quien sea que lo intentes.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Mi tipo de chica.

Razón nº 238 para no volver a casarme.








Tu novia te ve maravilloso, agradable, caballero, atractivo, con iniciativa, intelectualmente interesante, divertido.
Cuando sos su esposo sos horrible, te tirás pedos, no sos capaz de darle tu abrigo y morirte de frío por ella, sos feo, chato, imbécil y aburrido.
Y eso es algo que va a ocurrir cuantas veces lo intentes con quien sea que lo intentes.
Sé feliz con la Playstation.

The Killing Joke


THE BATMAN: Hello.
THE BATMAN: I came to talk

 

THE BATMAN: I’ve been THINKING lately. About you and me.

THE BATMAN: About what’s going to HAPPEN to us, in the END.

THE BATMAN: We’re going to KILL each other, aren’t we?

THE BATMAN: Perhaps you’ll kill me. Perhaps I’ll kill you. Perhaps sooner. Perhaps later.

THE BATMAN: I just wanted to know that I’d made a genuine attempt to talk things OVER

THE BATMAN: and AVERT that outcome.

THE BATMAN: Just ONCE.

THE BATMAN: Maybe MY death...

THE BATMAN: ...maybe YOURS

THE BATMAN: I don’t fully understand why ours should be such a FATAL relationship, but I don’t want your MURDER on my…

THE BATMAN: ..hands…

martes, 28 de octubre de 2008

Balcón

Una tira que me encantó de Kioskerman (Pablo Holmberg). Resume en cuatro cuadros una conclusión que te lleva mil años entender.